El jardín zen en miniatura es un trozo de naturaleza en nuestra casa u oficina. Sus materiales son simples y sobrios, pero la riqueza y elegancia de cualquier composición resulta sorprendente.
Desde el Japón del siglo XIV hasta nuestros días, simples rocas y arena rastrillada crean islas en el océano con sus orillas batidas por las olas o montañas que emergen sobre un mar de nubes... Crear y recrear el jardín zen puede ser una ayuda para centrarnos y para tener un momento de tranquilidad en medio de nuestro ajetreo diario.